UNA VARIANTE EDITORIAL DE LA REVISTA FRANCESA ACTUEL MARX ISSN:0718-0179

CONVOCATORIAS

 LLAMADO PARA LA REVISTA 

ACTUEL MARX / INTERVENCIONES Nº 27 

SEGUNDO SEMESTRE 2019 

Recepción de los artículos hasta el 30 de agosto de 2019 

Enviar a: 

Juan Riveros Barrios: juanriveros14@gmail.com 

Roberto Merino Jorquera: robertmerinojor@gmail.com 

 

El resurgimiento y auge de los fascismos 

 

En los análisis de los orígenes del fascismo se suele recurrir, con frecuencia, tanto a una carta que Antonio Gramsci dirigía al periódico «Voce della Gioventù» de Milán, como a los trabajos de León Trotsky sobre La lucha contra el fascismo publicados entre los años 1930-1940. La carta de Gramsci publicada el 1º de noviembre de 1923 —un año después de la derrota del ejército obrero y un año después de La Marcha sobre Roma—, es una reflexión in situ sobre cuál fue realmente el fracaso de los partidos revolucionarios italianos frente al despliegue y la opresión fascista. El documento, desconocido hasta 1973, dirige una despiadada autocritica sobre el PCI: «¿Por qué hemos sido vencidos?» De este modo, Gramsci se nos presenta como uno de los primeros teóricos en abordar el fenómeno del fascismo, pero no solamente como reacción armada del capitalismo tardío —según el análisis estrecho e ingenuo de la Tercera Internacional comunista— sino también como una larga guerra superestructural que apuntaba a la manipulación del inconsciente de las masas, sobre todo a las masas pequeñoburguesas. En esa época, es el único en analizar con valentía las responsabilidades del movimiento obrero, no solo al encontrarse este impotente frente al golpe de Estado de los fasci, sino también al permanecer prisionero del economicismo, del dogmatismo y del infantilismo revolucionario. Entonces no es extraño que esta carta haya permanecido desconocida y oculta dado la dureza de su crítica. 

 

En el II Congreso de Roma, celebrado en marzo de 1922, el PCI excluía la posibilidad de un golpe de Estado fascista. Frente a esta flagrante ingenuidad, Gramsci debió luchar y hacer incluir una frase sobre el peligro que este escondía, afirmando que: «El fascismo es un estado natural del desarrollo del capitalismo». En 1926, el III Congreso del PCI, celebrado en Lyon, elabora un análisis del fascismo que hasta nuestros días guarda su plena actualidad e importancia. Pero este informe llegaba demasiado tarde… Gramsci había sido arrestado algunos meses antes, y la larga noche fascista duraría diecisiete años hasta el 25 de julio de 1943. 

 

Resulta oportuno analizar estos acontecimientos a la luz del auge de los partidos de «derecha radical» y los distintos movimientos de «extrema derecha» que han aparecido de lado a lado en el escenario político mundial. En un primer acercamiento, estos fenómenos nos plantean ciertas interrogantes con respuestas a lo menos contradictorias. Por ejemplo, ¿cuales son los reales peligros de estos fenómenos a los que pueden verse expuestos nuestros sistemas democráticos? ¿De qué manera podemos entender que el auge de partidos populistas, racistas, xenófobos, homófobos y nacionalistas, son una realidad en las actuales democracias occidentales debido al consentimiento y la soberanía popular? Tal vez, y para responder a estas inquietudes, sería necesario transitar por nuevas vías y ver otras salidas. 

 

Sabemos que hace bastante tiempo estos partidos no ocultan sus basamentos e ideales totalitarios, muy próximos al fascismo y a los nacionalismos históricos. Después del gran trabajo de secularización del fascismo hecho por el principal biógrafo de Mussolini, Renzo De Felice, como así también de la interpretación genérica del fascismo hecha por Ernst Nolte, este fenómeno según estos autores aun sigue estando presente al menos como término. Por ello la pregunta por el fascismo ha demostrado ser, en tanto fenómeno social, el más indefinido, no ha logrado transformarse, según Stanley Payne, en un concepto coherente. Pero aún así, y teniendo una concepción genérica del término, ¿acaso no es legítimo llamar a estos movimientos con el apelativo de fascistas aun cuando no logremos comprender a cabalidad la singularidad de este fenómeno de entre guerras? 

 

Desde el surgimiento en Milán del grupo fasci italiani di combattimento de 1919 hasta los actuales partidos de derecha radical que recurren frecuentemente a sus consignas autoritarias, ¿acaso es innegable ver en ellos una referencia, o una línea de correspondencia, entre lo que Emilio Gentile llamó en su oportunidad fascismo histórico y fascismo de la extrema derecha después de 1945? Un análisis detallado podría mostrarnos sus avenencias y, por cierto, también sus diferencias. Pero urge preguntar ¿qué es este fenómeno y cuáles son sus rasgos que lo diferencia de otros grupos, movimientos o partidos políticos? ¿Acaso con el apelativo fascista no estaremos escondiendo —inconscientemente— un nuevo fenómeno político «posfascista», la nueva cara de la derecha radical como lo explica Enzo Traverso? ¿Es posible encontrar alguna relación entre su presencia histórica y el fenómeno de su auge hoy en día a través de un concepto coherente? 

 

Sin lugar a duda, una investigación necesaria a realizar involucraría responder a estas interrogantes, pero también pensar históricamente las condiciones mediante la cual este fenómeno ha aparecido en escena. Esto nos posibilitaría reflexionar sobre las posibles relaciones entre estas circunstancias históricas y las llamadas «nuevas formas de fascismo» o «neofascismos», y ver de qué modo este fenómeno mantiene relación con el auge de los nacionalismos y las nuevas formas de la derecha radical en nuestra región. 

 

Quizás indagando en estos puntos es que podemos entender un poco más de qué trata el fenómeno del fascismo. Este es el desafío que plantea la Revista Actuel Marx / Intervenciones en su llamado Nº27. 

 

Ejes de estudio: 

 

.- Crisis política y origen de la ideología y la psicología de masas 

.- El auge de los nacionalismos 

.- ¿Es el déficit democrático la antesala de una «nueva política»? 

.- La extrema derecha y el nuevo fenómeno fascista 

.- Fascismos, «neofascismos» y «posfascismo» 

.- La democracia y el «nuevo estilo político» de la extrema derecha 

.- Los vaivenes de la soberanía popular: desde los populismos a los nacionalismos 

.- La derecha radical y los movimientos homofóbos, xenófobos y racistas 

.- Ideologías políticas e ideologías cristianas: el voto evangélico y el ascenso de la extrema derecha. 

 

 

NOTA: las contribuciones se recepcionarán siguiendo “NORMAS DE PUBLICACIÓN” de Actuel Marx/Intervenciones

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